Comencé mi formación en arte en Argentina, en una década signada por crisis económicas. Esta situación me llevó a partir buscando futuros mejores y recalé en Barcelona, donde mis conceptos de la actividad artística se forjaron al calor de colectivos de activistas y artivistas, del arte contemporáneo participativo, activo, grupal e involucrado en su contexto sociotemporal.

Desde entonces gravito en ese margen tangente, que permite reinvenciones en diversos proyectos grupales, siempre atravesando conceptos sobre y desde los espacios comunes y los usos sociales.

En el camino descubrí en el lenguaje fotográfico mi herramienta predilecta, esa que la tecnología ha democratizado y esta al alcance de todos. Creo que es por ello me gusta. Me formé en fotoperiodismo para narrar mundos posibles (probablemente todo lo que hago se trata de eso).